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En la primera entrega de esta seccion, dedicada a traducciones, presentamos este texto de Régis Jauffret, que compone el masivo y monstruoso volumen de mil paginas titulado Microficciones (Premio del libro France Culture-Télérama 2007).

Bosque de los Angeles

—Ella se fue esta mañana.
Sus padres la llevaron como si fuera un equipaje puesto en el asiento trasero. No la quieren. No la saben hacer feliz. La educan, si; pero la educacion no hace a la felicidad. De regreso, la llevaron a Carrefour a comprar una mochila y utiles. En una semana, la depositaran en la puerta de la escuela donde estara encarcelada siete horas por dia hasta finales de junio. Comera en horarios fijos, tendra una alimentacion sana y equilibrada, como si fuera un perro del que se quiere conservar su pelaje brilloso y su morro humedo. Cuando termine de aprender sus lecciones, la acostaran sin una caricia, y la levantaran a las siete, cuando todavia sea de noche.
—La van a hacer salir afuera, al frio.
Le gritaran para que camine mas rapido, como si fuera uno de esos reincidentes que atravesaban Francia en el siglo XIX para llegar al presidio de Toulon. Si su padre no esta satisfecho con su boletin de calificaciones, la regañara, la castigara, le dara una cachetada, como a una esposa adultera. La obligaran a esquiar en invierno, y cuando se caiga en medio de una pista, el profesor la conminara a levantarse. Ella obedecera, como un boxeador reprendido por su manager despues de un knock-out. Todo un año de tristeza, de dolor en perspectiva, hasta que el año que viene la vuelvan a traer para pasar el verano con nosotros.
—Saltara a mis brazos, y su abuela le habra preparado una torta de merengue.
En su habitacion, habra un ramo de margaritas, que yo mismo habre recolectado, cuidando de cortarlas al raz de las raices para que se conserven toda la semana. La llevare de paseo al Bosque de los Angeles. Con mi navaja, le tallare arcos y flechas para que juegue a los indios. Iremos al pueblo a comprar juguetes al bazar, y bombones en la tienda de Madame Premet, que le dira que esta aun mas linda, mas resplandeciente que el año pasado. De regreso, le prestare mi baston y ella me hara reir imitando mi renguera.
—Por la noche, voy a cortarle la carne, como cuando era todavia bebe.
Cuando vaya a bañarse, dejare flotando en el agua barquitos y patos para escuchar esa risa suya, mas maravillosa aun que los conciertos mas bellos de Mozart. Le narrare una larga historia en la cama, y me acostare a su lado esperando a que se duerma. Dejare su habitacion caminando hacia atras, para poder disfrutar de su rostro en la penumbra. Hacia las tres de la madrugada, cuando mi mujer este profundamente dormida, me levantare sin hacer el menor ruido. Y en la torridez de las noches en las que el Macizo de Maures arde como un fuego de ramas secas, tomare su pequeña mano y acabare sobre la sabana.

Trad. Bruno Ampel

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Un Comentario

  1. Buena traducción, me encanta este libro… ¿Sabes si está traducido al castellano?
    Un saludo


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